No me veo. Esa es la cuestión, ni acá ni en meses, menos en años. Es la primera vez que mi imaginación no deja volar absolutamente nada al respecto, es perfecta para llevarla a casa y que tus padres crean que "maduraste" y te centraste y que si dura mucho tiempo ya te hacen conviviendo entre ella, un trabajo miserable y un departamento en el centro.
Desde hace tiempo creí que lo que necesitaba era una mina a la que todos denominarian "normal", pero no, no puedo, sigo siendo de ese grupo de personas que toman la vida del pico y saben muy bien que en cuestiones del corazón, no hay opuesto que valga. No queremos que pase lo que ya sabemos que ocurrirá, queremos sorpresas, queremos emociones, queremos vida, queremos cerveza fría, mucha musica y sexo por amor pero no por eso aburrido y monótono. Ella debe ser tan cuerda y a la vez con tanta locura y asquerosidad a flor de piel como yo. Ella deberá olvidarse todo lo que aprendió sobre la moral, el bien y el mal y dejarse llevar. Mientras todos se encarguen de hacerse creer a si mismos y mutuamente que se caen de maravilla, que respeto mutuo significa callar las cosas que no hay valor de decir, que las instituciones son una solución, que la bandera mataría y moriría por vos, ella y yo seremos felices sintiendonos a gusto de las pequeñas cosas aun sabiendo que el mundo es y será nefasto. Y aun en un mundo asi la vida puede ser hermosa. No, nada de autoengaño, solo saber que cosas de la vida nos merecen o no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario